Las naranjas pigmentadas tienen un futuro bastante prometedor

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Víctor Fuster, de Germans Fuster:

“Las naranjas pigmentadas tienen un futuro bastante prometedor, pero aún falta que se materialice”

Tras comenzar muy bien, con una campaña con precios “como no se habían visto nunca”, la segunda parte de la campaña de la naranja española “ha sido mala, y está terminando peor”, señala Víctor Fuster, de Germans Fuster. “El problema del mar Rojo hizo que Egipto no haya podido vender a través del canal de Suez, haciendo que muchas de las naranjas que no venían en un principio a Europa se dirigieran hacia aquí, perjudicando mucho a los precios de la fruta española”.

Los datos de importaciones de la Unión Europea así lo confirman, revelando que en el mes de enero, en pleno inicio de la segunda parte de la campaña española, las importaciones de Egipto se más que duplicaron respecto a las del mismo mes del año anterior, marcando el mayor volumen registrado para ese mes de la serie histórica al igual que ha vuelto a ocurrir en octubre.

“Desde el comercio creemos en la libertad de mercado; pero al igual que los agricultores, reivindicamos que todos los productos que entran a la UE lo hagan con las mismas condiciones que se nos exigen aquí. Sabemos que equiparar las condiciones laborales es muy difícil, pero sí se deben pedir cláusulas espejo respecto a las exigencias fitosanitarias”, señala Víctor.

“Restringir las sustancias activas a utilizar no es malo, a priori; pero no pedirle lo mismo a las importaciones es una hipocresía de la UE. No debe entenderse como una traba a la importación, sino como un requisito lógico que sería positivo para esos países y sus habitantes”.

“Cualquier sustancia prohibida en Europa porque es dañina para el medio ambiente o las personas es igual de dañina en el resto de los países del mundo, por lo que en ese aspecto Europa, que pretende ser verde, podría abanderar ese cambio no solo en su territorio, sino en el resto del mundo. Y aplicar las exigencias fitosanitarias a los productos importados podría ser un punto de partida”.

“Contamos con una naranja que no se enfrenta a la competencia internacional que tiene la naranja común”
Germans Fuster comercializa en campaña solo fruta de origen nacional, en su compromiso por el origen y la producción nacional, trabajando con el sello de la IGP Cítricos Valencianos. “Contar con este sello es muy importante para nosotros. Los consumidores españoles reconocen inmediatamente el origen de esas naranjas, y los consumidores europeos reconocen que es una región europea. Así, cuando saltan alarmas sanitarias en cítricos provenientes de otros países, nuestro sello garantiza que los cítricos cumplen con todas las garantías”.

La empresa valenciana trabaja con toda la gama de cítricos, incluyendo dentro del segmento de las naranjas la variedad pigmentada Cara Cara. “Creemos que las naranjas pigmentadas, todas las variedades en general, tienen un futuro bastante prometedor, pero aún falta que se materialice. Cada año se crean unas expectativas bastante altas para servirlas, pero la realidad es que el volumen de naranja no pigmentada es tan alto que cada temporada te pone en tu sitio”.

“De hecho, da la sensación de que en España no estamos siendo capaces de transmitir las particularidades de la naranja pigmentada y de hacer que el consumidor la vea como un producto diferenciado dentro del segmento de las naranjas. Tenemos el ejemplo del zumo: en Italia el zumo de naranja es de color rojo, pero en España no se concibe que no sea naranja”, señala Víctor.

“Tenemos un producto visualmente precioso, con un gran sabor y con una cantidad de antioxidantes altísima y debemos conseguir que el consumidor perciba que no es una naranja como la de siempre. Contamos con la posibilidad de ofrecer un origen certificado, el servicio, la experiencia y la calidad que siempre han ofrecido los cítricos españoles; y además, una naranja –la pigmentada– que no se enfrenta a la competencia internacional que tiene la naranja común”, recuerda Víctor. “Aún se puede hacer mucho más camino, y debemos hacerlo porque es innegable que la naranja pigmentada tiene un gran futuro”.